4 de octubre de 2010
En o alrededor del pasado 15 de agosto de 2010 se firmó el acuerdo de intención de ceder la FDEMH al Sistema Universitario Ana G. Méndez.
Y desde entonces, impera el silencio y el secreto.
A los pocos días de firmase el acuerdo, se expulsaron a dos acérrimos críticos de la administración de los grupos de egresados de Yahoo mediante un Reglamento de la Mordaza que nunca ha visto la luz del día en el Claustro, que se aplica en secreto, sin vista, a manera de un paredón. Aunque los egresados tienen una silla en la Junta de Síndicos, hay sobre 700 egresados que no participan en su selección y no hay comunicación con ellos. Su representatividad es otro de los discursos ficticios de la Facultad. No tengo que volver a mencionar los docentes de mente propia que han sido despedidos por alegadas razones económicas, con sus casos pendientes de adjudicación. Los estudiantes: la guerrilla del silencio táctico. Los empleados: ellos corren la Facultad.
Con relación a la democracia institucional: todo va viento en popa.
El acuerdo de intención: secreto.
La reunión señalada en agosto con los profesores para discutir el asunto de la SUAGM se suspendió y al día de no se ha vuelto a mencionar.
Los comunicados de la Facultad a los docentes y empleados sobre la situación con el SUAGM: Ni uno.
El Claustro de agosto: ni tan siquiera se señaló.
El Claustro de septiembre: igual.
Las negociación con la Ana G. Méndez: secreta.
La información a la Junta de Síndicos: nacarile.
La Asamblea para dialogar sobre el asunto: qué Asamblea?
En fin, el principio de legitimación que animó a la FDEMH desde sus fundamentos, la existencia de un co-gobierno participativo en las decisiones que impactan la conducción de la Facultad, se ha transformado en la usurpación y concentración de todas las instancias de poder en la Facultad en una persona, que opera sin rendir cuentas. La misión y filosofía Hostosiana, si bien nos inspiró en el 1997, hoy día se ha reducido a a un cetro. Hubo un golpe, y como "buenos" Hostosianos, lo permitimos.
En los próximos día, en o alrededor del 15 de octubre de 2010, se hará el anuncio público sobre el desenlace del acuerdo de intención. Todo parece indicar que se va a dar la cesión, que las fuerzas del mercado han de imperar, y que se harán los acomodos razonables necesarios para procurar la aprobación de la comunidad. Para propósitos públicos, habrán vagas promesas de continuar una misión y filosofía que ha dejado de existir y seguiremos como si nada promulgando ni una vida más para la toga, un derecho insurgente, una rebelión oedipal, una revolución insoñada.
La cesión, de darse, sin embargo, representa olvidarse de la visión Hostos. Los valores hostosianos que inspiraron la formación de la Facultad no son compatibles con el modelo educativo del SUAGM. Hostos se le conoce como el Maestro de las Américas porque propulsó el sistema de escuelas públicas de corte secular con miras a fomentar el pensamiento crítico necesario para la formación de ciudadanos en un estado constitucional de acuerdo a criterios de igualdad, libertad, democracia y justicia. Para Hostos, el principal objetivo de la educación es promover la moral social: el entendimiento de que existe una unidad orgánica entre la persona y la sociedad, y la convicción de que la educación es la vía para de desarrollar la plenitud de ambos. "La educación pública es la piedra angular de la República, como entidad nacional, como institución de libertad." Hostos, Obras Completas, Vol. VI, Tomo I, pág. 279.
El SUAGM ostenta una visión mercantil de la educación. Es un negocio educativo que ofrece una variedad de cursos cortos pagados por fondos federales dados por profesores a tiempo parcial con miras a ofrecer grados rápidos. Aunque ha evolucionado de una escuela vocacional a una universidad con bachilleratos, su currículo no está dirigido a fomentar las competencias cívicas relacionadas con la moral social, sino para acaparar mercado y sus ingresos mediantes titulaciones rápidas sin medir calidad y sin fomentar la docencia. Por dichas razones, el SUAGM mantiene una demanda contra el Consejo de Educación para eliminar la reglamentación estatal de la educación universitaria, solicitando que se eliminen requisitos de profesores a tiempo completo, permanencias universitarias, planes de desarrollo docentes, y medición de calidad académica. Este modelo neoliberal es chévere para los que creen en este tipo de educación, pero pretender que es Hostosiano refleja un estado de enajenación. Que la Facultad acceda llamarse Hostosiana mientras que la SUAGM atenta contra todo los Hostosiano de la educación en Puerto Rico es una cesión no solo institucional, sino moral.
Por dicha razones, Juan Mari Bras, uno de los Fundadores de nuestra Facultad, indicó que el SUAGM “es lo más antihostosiano que hay en las instituciones de educación del país.” Murió sin saber lo que se estaba gestando, pero antes de hacerlo dejo claro que de darse una cualquier tipo de afiliación con el SUAGM, renunciaría a la Hostos, tanto como Fundador y profesor, y retiraría todos sus escritos de 60 años de trabajo político en su custodia. Semejantemente, al enterarse del acuerdo, el Lcdo. Harry Anduze, inmediatamente renunció como Fundador y miembro de la Junta de Síndicos. La propia nieta del Maestro, Teresa de Hostos, se opone a que se ceda el nombre de su abuelo a la SUAGM, ya que no se puede “prestar a una farsa de tal magnitud.”
El nombre de Hostos representa ciertos principios sociales distintivos con relación al rol de la educación en la formación de nuestros ciudadanos muy diferentes a los de la SUAGM. La hermosa misión y filosofía original de la Facultad perdió la mayor parte de su encanto ante las guerras de liderato, el abuso del poder, las presiones de acreditación, y la incapacidad de generar alternativas oportunas. Cederle el nombre de Hostos a la SUAGM como si fuera una marca comercial sería un acto final de inconsciencia histórica, moral y pedagógica. Como bien dice Hostos, la conciencia de un hombre moral no se vende a ningún interés material; y aquellos que justifican vender la conciencia por razones económicas, deberían tener la vergüenza de no involucrar a los que históricamente se le conoce por sus escrúpulos. Y por eso, de venderse la escuela de derecho, decimos, sin intención de faltar al respeto, “que se llame Pepe o que se llame Ana, pero que no se llame Hostos.”
Gracias.
Prof. Carlos A. Del Valle Cruz
Facultad de Derecho
Eugenio María de Hostos
Foro: En la Barbería no se adjudica
Hace 1 día



1 comments:
Es una pena. Y pensar que mi aspiración era ir a aprender allí por el modelo que representa la escuela. Lamentablemente eso se perderá en el modelo naoliberal educativo del sistema Ana G. Mendez, losmercaeres de la educación.
Adelante y éxito.
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