lunes, 6 de noviembre de 2006

Ron Jeremy, Carlitos Colón y Carlos Romero Barceló: Libertad de Expresión en Puerto Rico

Este fin de semana fui al tan anunciado evento "Exótica 2006". No reseñaré lo que allí ocurrió porque el periódico Primera Hora publicó una crónica bastante completa --con fotos y todo! (en verdad discrepo del tono entusiasta de la crónica; la actividad fue bastante floja y pudo haber contado con mayor diversidad de temas, recursos y eventos, demostrando poca creatividad de los organizadores). Sin embargo, hay que destacar que Ron Jeremy estuvo allí-- para el que no le conozca, RJ es para la industria del porn, lo que Carlitos Colón es para la lucha libre y Carlos Romero Barceló es para la política puertorriqueña: íconos desgastados pero, lamentablemente, no olvidados. Los tres tienen algunas cosas en común-- han dedicado su vida a entretener al público mediante agitadas y sudorosas actividades, levantando el clamor de algunos y el desprecio de otros. Ya sea con los malabares de la llave 4, la posición cuyo nombre lleva ese número, o esquivando su responsabilidad por los eventos en el Cerrro Maravilla, los tres han sabido desplegar amplias habilidades de contorsión física e intelectual. Simplemente, tres grandes hombres de la cultura popular boricua ochentosa. Atángana!

Sin embargo, algo más fundamental les une. Por más bizarro que a algunos les parezca el estilo de vida de cada cual, han decidido definir sus identidades públicas (y tal vez privadas) mediante actividades fundamentalmente expresivas. La manera en que cada cual elabora su arte y trabajo es la expresión individual de sus respectivas identidades. Y eso es precisamente lo que la Constitución de Puerto Rico protege: la capacidad de cada individuo de manifestar a otros su visión de mundo-- sea política, deportiva o sexual-- a su manera; sin conformarse al convencionalismo que pueda tratar de imponérsele. Claro, es un poco más complejo que esto: hay cosas que, por más expresivas que sean, no son abrazadas por la ley. Por ejemplo, el derecho no protege todas las actividades de Ron (lo obsceno no está constitucionalmente protegido, aunque lo sexualmente explícito que no sea "obsceno" sí); igualmente, encubrir y ordenar el asesinato de minorías políticas tampoco es legal. La categoría de lo "obsceno" es igualmente problemática, pues --y sin entrar en sutilezas legales ahora-- quién dice que Abdullah the Butcher o la frente de Carlitos Colón no son obscenos!?

De todas maneras, con tanto revuelo acerca del Exótica 2006, no podemos perder de perspectiva que realmente se trata de una actividad tan expresiva como otras que celebramos en nuestra vida cotidiana. La sexualidad, la política y el deporte nos definen de maneras muy importantes y el hecho que algunas de estas nos parezcan grotescas (en mi caso, la política de hoy) no es causa para prohibirlas. Es causa, sin embargo, para expresar nuestro parecer sobre las mismas. El único remedio contra la expresión que nos parezca indeseable, es más expresión. Así que hablemos y gritemos-- a veces como Ron, como Carlitos o como Carlos, eso depende de la posición en que nos encontremos...
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cualestuplan por Hiram Meléndez Juarbe está sujeto a una licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Puerto Rico.